Porque ya estoy harta de sufrir. Porque estoy harta de llorar. Porque estoy harta ya de aguantar el peso de quererte. Porque ya vale de intentar fingir una cosa que no es. Porque yo te quiero. Si tú a mi no, vale, ¿y qué?, un peso menos de encima, pero ese peso me costará olvidarlo, si se me olvida. Como ahora me está pasando.
Si me dices Te quiero, bien, se acabo todo, a vivir feliz.
Te quiero. Y esto, te lo digo de verdad. Ya vale de sufrir. Ahora le toca mandar a la felicidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario